Un espacio de
periodismo en recuerdo de Juan Carlos Reynoso,
periodista autodidacta de 25 de Mayo fallecido en agosto de 1999.
Decálogo de un
periodista, por Eloy Martínez - Ley 25.750: Preservación de bienes y patrimonios culturale
- Declaración de Chapultepec sobre Libertad de Prensa
(1994)-
Decálogo de un
periodista, por Eloy Martínez
1) El único patrimonio
del periodista es su buen nombre. Cada vez que se firma un artículo
insuficiente o infiel a la propia conciencia, se pierde parte de ese
patrimonio, o todo.
2) Hay que defender ante los editores el tiempo que cada quien necesita para
escribir un buen texto y el espacio que necesita dentro de la publicación.
3) Una foto que sirve sólo como ilustración y no añade información alguna no
pertenece al periodismo. Las fotos no son un complemento, sino noticias en sí
mismas.
4) Hay que trabajar en
equipo. Una redacción es un laboratorio en el que todos deben compartir sus
hallazgos y sus fracasos.
5) No hay que escribir
una sola palabra de la que no se esté seguro, ni dar una sola información de la
que no se tenga plena certeza.
6) Hay que trabajar con
los archivos siempre a mano, verificando cada dato y estableciendo con claridad
el sentido de cada palabra que se escribe.
7) Hay que evitar el
riesgo de servir como vehículo de los intereses de grupos públicos o privados.
Un periodista que publica todos los boletines de prensa que le dan, sin
verificarlos, debería cambiar de profesión y dedicarse a ser mensajero.
8) Hay que usar siempre
un lenguaje claro, conciso y transparente. Por lo general, lo que se dice en
diez palabras siempre se puede decir en nueve, o en siete.
9) Encontrar el eje y
la cabeza de una noticia no es tarea fácil. Tampoco lo es narrar una noticia.
Nunca hay que ponerse a narrar si no se está seguro de que se puede hacer con
claridad, eficacia, y pensando en el interés de lector más que en el lucimiento
propio.
10) Recordar siempre
que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio. Es ponerse en el lugar
del otro, comprender lo otro. Y, a veces, ser otro.
Eloy Martinez integra junto a Santo Biasatti, Atilio Cadorín, Nelson Castro, Ariel Delgado, Rosendo M. Fraga, Carlos Gabetta, Rogelio García Lupo, Andrew Graham-Yooll, Mariano Grondona, Roberto Guareschi, Jorge Lanata, José Ignacio López, Joaquín Morales Solá, James Neilson, Magdalena Ruiz Guiñazú, Hermenegildo Sábat, Oscar Serrat, Ernesto Tiffenberg, Jacobo Timerman, Horacio Verbitsky, Osvaldo
Soriano, Fernán Julio Saguier,
Ley 25.750: Preservación de bienes y patrimonios culturales
Boletín Oficial, 7 de julio de 2003,
Ley vigente. Firmantes: Camaño, Scioli-Rollano-Estrada.
El Senado y Cámara de Diputados de
TEMA
PATRIMONIO CULTURAL-BIENES CULTURALES-MEDIOS DE COMUNICACION
OBSERVACIONES GENERALES
CANTIDAD DE ARTICULOS QUE COMPONEN
Artículo 1
ARTICULO 1 - En orden a resguardar su importancia
vital para el desarrollo, la innovación tecnológica y científica, la defensa
nacional y el acervo cultural; y sin perjuicio de lo
dispuesto por leyes especiales destinadas a tutelar los intereses estratégicos
de
a) El patrimonio antropológico, histórico, artístico y cultural;
b) Las empresas dedicadas a la ciencia, tecnología e investigación avanzada que
resulten fundamentales para el desarrollo
del país;
c) Actividades e industrias de relevante importancia
para la defensa nacional;
d) El espectro radioeléctrico y los medios de
comunicación.
Artículo 2
ARTICULO 2 - Establécese, a
partir de la entrada en vigencia de la presente ley, que la propiedad de los
medios de comunicación, que se definen en el artículo 3º de la misma, deberá
ser de empresas nacionales, permitiéndose la participación de empresas
extranjeras hasta un máximo del 30% del capital accionario y que otorgue
derecho a voto hasta por el mismo porcentaje del 30%.
Dicho porcentaje podrá ser ampliado en reciprocidad con los países que
contemplan inversiones extranjeras en sus medios de
comunicación, hasta el porcentaje en que ellos lo permiten.
No se encuentran alcanzados por las disposiciones de la presente norma:
a) Los medios de comunicación que a la fecha de entrada en vigencia de la
presente ley sean de titularidad o control de personas físicas o jurídicas
extranjeras;
b) Los contratos de cesión de acciones, cuotas o de transferencia de la
titularidad de la licencia celebrados con anterioridad a la fecha de entrada en
vigencia de la presente ley, y que aún no hayan sido aprobados
por los organismos competentes.
Las empresas culturales no podrán ceder el control sobre los contenidos de su
producción.
Artículo 3
ARTICULO 3 - A los efectos de la presente ley, son
considerados medios de comunicación los siguientes:
a) Diarios, revistas, periódicos y
empresas editoriales en general;
b) Servicios de radiodifusión y servicios complementarios de radiodifusión
comprendidos en
c) Productoras de contenidos audiovisuales y
digitales;
d) Proveedoras de acceso a Internet;
e) Empresas de difusión en vía pública.
Referencias Normativas: Ley 22.285
Artículo 4
ARTICULO 4 - A los fines de esta ley se entenderá por
empresa nacional:
a) Personas físicas de nacionalidad argentina, y jurídicas constituidas,
domiciliadas en el país e integradas mayoritariamente por ciudadanos
argentinos.
b) Personas jurídicas constituidas en el país o en el exterior, controladas
directa o indirectamente por personas físicas de nacionalidad argentina y
domiciliadas en el país.
A los efectos de esta ley se entenderá por empresa extranjera:
a) Personas físicas de nacionalidad extranjera o;
b) Personas jurídicas constituidas en el país o en el exterior controladas
directa o indirectamente por personas físicas de nacionalidad extranjera.
Artículo 5
ARTICULO 5 - Establécese que
el procedimiento y las disposiciones reguladas por el artículo 48 de
indirecta de empresas extranjeras en la propiedad de los medios de comunicación
de empresas nacionales, deberá ser previamente autorizada por el Poder
Ejecutivo nacional.
Referencias Normativas: Ley 24.522
Artículo 6
ARTICULO 6 - Comuníquese al Poder
Ejecutivo nacional".
Declaración
de Chapultepec sobre Libertad de Prensa (1994)
Preámbulo
En el umbral de un nuevo milenio, América puede ver su futuro afincada en la democracia. La apertura política ha ganado
terreno. Los ciudadanos tienen mayor conciencia de sus derechos. Elecciones
periódicas, gobiernos, parlamentos, partidos políticos, sindicatos,
asociaciones y grupos sociales de la más variada índole, reflejan más que en
ningún otro momento de nuestra historia las aspiraciones de la población.
En el ejercicio democrático, varios
logros suscitan el optimismo, pero también aconsejan la prudencia. La crisis de
las instituciones, las desigualdades, el atraso, las frustraciones
transformadas en intransigencia, la búsqueda de recetas fáciles, la
incomprensión sobre el carácter del proceso democrático y las presiones
sectoriales, son un peligro constante para el progreso alcanzado. Constituyen
también obstáculos potenciales para seguir avanzando.
Por todo ello, es deber de quienes
vivimos en este hemisferio, desde Alaska hasta Tierra del Fuego, consolidar la
vigencia de las libertades públicas y los derechos humanos.
La práctica democrática debe reflejarse
en instituciones modernas, representativas y respetuosas de los ciudadanos;
pero debe presidir también la vida cotidiana. La democracia y la libertad,
binomio indisoluble, solo germinarán con fuerza y estabilidad si arraigan en
los hombres y mujeres de nuestro continente.
Sin la práctica diaria de ese binomio,
los resultados son previsibles: la vida individual y social se trunca, la
interacción de personas y grupos queda cercenada, el progreso material se
distorsiona, se detiene la posibilidad de cambio, se desvirtúa la justicia, el
desarrollo humano se convierte en mera ficción. La libertad no debe ser
coartada en función de ningún otro fin. La libertad es una, pero a la vez
múltiple en sus manifestaciones; pertenece a los seres humanos, no al poder.
Porque compartimos esta convicción,
porque creemos en la fuerza creativa de nuestros pueblos y porque estamos
convencidos de que nuestro principio y destino deben ser la libertad y la
democracia, apoyamos abiertamente su manifestación más directa y vigorosa,
aquella sin la cual el ejercicio democrático no puede existir ni reproducirse:
la libertad de expresión y de prensa por cualquier medio de comunicación.
Los firmantes de esta declaración
representamos distintas herencias y visiones. Nos enorgullecemos de la
pluralidad y diversidad de nuestras culturas, y nos felicitamos de que
confluyan y se unifiquen en el elemento que propicia su florecimiento y
creatividad: la libertad de expresión, motor y punto de partida de los derechos
básicos del ser humano.
Sólo mediante la libre expresión y
circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad
de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de
dialogar y confrontar, de publicar y transmitir, es posible mantener una
sociedad libre. Sólo mediante la práctica de estos principios será posible
garantizar a los ciudadanos y grupos su derecho a recibir información imparcial
y oportuna. Sólo mediante la discusión abierta y la información sin barreras
será posible buscar respuestas a los grandes problemas colectivos, crear
consensos, permitir que el desarrollo beneficie a todos los sectores, ejercer
la justicia social y avanzar en el logro de la equidad. Por esto, rechazamos
con vehemencia a quienes postulan que libertad y progreso, libertad y orden,
libertad y estabilidad, libertad y justicia, libertad y gobernabilidad, son
valores contrapuestos.
Sin libertad no puede haber verdadero
orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber
libertad. La libertad de expresión y de búsqueda, difusión y recepción de
informaciones sólo podrá ser ejercida si existe libertad de prensa.
Sabemos que no toda expresión e
información pueden encontrar acogida en todos los medios de comunicación.
Sabemos que la existencia de la libertad de prensa no garantiza automáticamente
la práctica irrestricta de la libertad de expresión. Pero también sabemos que
constituye la mejor posibilidad de alcanzarla y, con ella, disfrutar de lasdemás libertades públicas.
Sin medios independientes, sin garantías
para su funcionamiento libre, sin autonomía en su toma de decisiones y sin
seguridades para el ejercicio pleno de ella, no será posible la práctica de la
libertad de expresión. Prensa libre es sinónimo de
expresión libre.
Allí donde los medios pueden surgir
libremente, decidir su orientación y la manera de servir al público, allí
también florecen las posibilidades de buscar información, de difundirla sin
cortapisas, de cuestionarla sin temores y de promover el libre intercambio de
ideas y opiniones. Pero, cuando con el pretexto de cualesquiera objetivos se
cercena la libertad de prensa, desaparecen las demás libertades.
Nos complace que, tras una época en que
se pretendió legitimar la imposición de controles gubernamentales a los flujos
informativos, podamos coincidir ahora en la defensa de la libertad. En esta
tarea, muchos hombres y mujeres del mundo estamos unidos. Sin embargo, también
abundan los ataques. Nuestro continente no es una excepción. Aún persisten
países con gobiernos despóticos que reniegan de todas las libertades,
especialmente, las que se relacionan con la expresión. Aún los delincuentes,
terroristas y narcotraficantes amenazan, agreden y
asesinan periodistas.
Pero no solo así se vulnera a la prensa
y a la expresión libres. La tentación del control y de la regulación coaccionante ha conducido a decisiones que limitan la
acción independiente de los medios de prensa, periodistas y ciudadanos que
desean buscar y difundir informaciones y opiniones.
Políticos que proclaman su fe en la
democracia son a menudo intolerantes ante las críticas públicas. Sectores
sociales diversos adjudican a la prensa culpas inexistentes. Jueces con poca
visión exigen que los periodistas divulguen fuentes que deben permanecer en
reserva. Funcionarios celosos niegan a los ciudadanos acceso a la información
pública. Incluso las constituciones de algunos países democráticos contienen
ciertos elementos de restricción sobre la prensa.
Al defender una prensa libre y rechazar
imposiciones ajenas, postulamos, asimismo, una prensa responsable, compenetrada
y convencida de los compromisos que supone el ejercicio de la libertad.
Principios
Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus
conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir
ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa,
cualquiera sea el medio de comunicación. Porque tenemos plena conciencia de
esta realidad, la sentimos con profunda convicción y estamos firmemente
comprometidos con la libertad, suscribimos esta Declaración, con los siguientes
principios:
1. No hay personas ni sociedades libres
sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión
de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.
2. Toda persona tiene el derecho a
buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente.
Nadie puede restringir o negar estos derechos.
3. Las autoridades deben estar
legalmente obligadas a poner a disposición de los ciudadanos, en forma oportuna
y equitativa, la información generada por el sector público. No podrá obligarse
a ningún periodista a revelar sus fuentes de información.
4. El asesinato, el terrorismo, el secuestro,
las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la
destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier
tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de
expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y
sancionados con severidad.
5. La censura previa, las restricciones
a la circulación de los medios o a la divulgación de sus mensajes, la
imposición arbitraria de información, la creación de obstáculos al libre flujo
informativo y las limitaciones al libre ejercicio y movilización de los
periodistas, se oponen directamente a la libertad de prensa.
6. Los medios de comunicación y los
periodistas no deben ser objeto de discriminaciones o favores en razón de lo
que escriban o digan.
7. Las políticas arancelarias y
cambiarias, las licencias para la importación de papel o equipo periodístico,
el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión y la concesión o supresión
de publicidad estatal, no deben aplicarse para premiar o castigar a medios o
periodistas.
8. El carácter colegiado de periodistas,
su incorporación a asociaciones profesionales o gremiales y la afiliación de
los medios de comunicación a cámaras empresariales, deben ser estrictamente
voluntarios.
9. La credibilidad de la prensa está
ligada al compromiso con la verdad, a la búsqueda de precisión, imparcialidad y
equidad, y a la clara diferenciación entre los mensajes periodísticos y los
comerciales. El logro de estos fines la observancia de los valores éticos y
profesionales no deben ser impuestos. Son responsabilidad exclusiva de
periodistas y medios. En una sociedad libre la opinión pública premia o
castiga.
10. Ningún medio de comunicación o
periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o
denuncias contra el poder público.
La lucha por la libertad de expresión y
de prensa, por cualquier medio, no es tarea de un día; es afán permanente. Se
trata de una causa esencial para la democracia y la civilización en nuestro
hemisferio. No sólo es baluarte y antídoto contra todo abuso de autoridad: es
el aliento cívico de una sociedad. Defenderla día a día es honrar a nuestra
historia y dominar nuestro destino. Nos comprometemos con estos principios.
Adoptada por la
conferencia hemisférica sobre libertad de expresión celebrada en México, D.F. el 11 de marzo de 1994
"...Toda noticia es un hecho, pero
no todo hecho es una noticia. Generalmente el periodista se apoya en la escuela
del empirismo o la intuición. Se habla de una escuela empírica cuando es una
cosa demostrable, experimentable. La intuición es la
percepción clara, íntima, instantánea, de una verdad, tal como si la
estuviéramos viendo. La intuición debe aplicarse solo excepcionalmente.
El periodista no tiene la obligación de
conocer todos los detalles técnicos, pero debe llegar a ellos, ya que son
fundamentales para su trabajo. Debe consultar y no a cualquiera. Debe aclarar
dudas y debe llegar a la verdad más aproximada. Algunos dicen que la noticia es
todo lo "que el lector quiere saber" y con ello se pretende legalizar
como noticia una receta de cocina o una chusmería de
la farándula. Hay que saber discernir y comunicar lo interesante.
Hay que preguntar y si lo escuchado se
opone a nuestra lógica, interrogar, dudar, consultar a otra fuente, y dudar
otra vez...". Juan Carlos Reynoso, Cursos de
periodismo, 1979
La impostura
...La gente no siempre lo ve a uno como
uno quiere que lo vean, me parece que es una cosa bastante más compleja, ¿no?,
leí una nota del Negro Dolina en sus Crónicas del angel gris, donde habla del arte de la impostura, donde
dice que la gente se preocupa mucho por ser de determinada manera y no lo
logra, sigue siendo en realidad como es, que es una cosa bastante compleja, uno
en definitiva es como es y así anda por la vida, como es... Juan Carlos Reynoso,
Radio Única, 1999
Noches con lluvia
"...Los desheredados de la vida,
fauna invisible para los fariseos y mercaderes, suelen vagar junto al Hombre
hacia ninguna parte, a veces a sabiendas, a veces como una sombra que se sube a
sus pasos, quizás porque lo presienten capaz de compartir su angustia de
rastrear, con ellos, sabiendo que no será posible encontrarlo, un por qué a sus
propias preguntas de siempre...
En la puerta del supermercado, un poco
más acá de la iluminación y las góndolas cargadas de tentaciones, al costado
del sitio por el que pasa la sociedad que consume lo innecesario, los chicos
tienden la mano pidiendo una moneda... El Hombre los ve desde hace mucho, y se
pregunta por los ojos ciegos de los que tienen mandato de evitar que naufrague
su corazón de fábula, su increíble aventura de pan y chocolate...
La lluvia les pone lentejuelas en el
cabello renegrido, y la humedad les castiga el rostro moreno y las manos
percudidas tendidas como un nido mojado a la espera de la moneda cada vez más
esquiva...
En las esquinas, con la mirada perdida
en alguna parte indefinida, quizás apresando imágenes de un tiempo distinto,
cuando el agua cantaba en lugar de llorar, y la dignidad se apresaba con el
esfuerzo de cada día, los personajes esperan sin saber muy bien que cosa...
"Ni siquiera se
adonde ir, de tanto tiempo que me sobra"...
El sin trabajo, figura
que agranda las estadísticas reales y se escurre en las mentiras de los que
hacen propaganda con el hambre ajeno, aparece como lo ve el Hombre cada día,
mirando sin ver con la desesperanza y el fatalismo pintados en el rostro, y una
nube perpetua opacando los ojos...
Herramienta descartable
de cuarta, que los usan para comprar agradecimiento y fidelidad. Herramienta de
venganza para saciar con su dolor y su hambre pequeñas vanidades y sentimientos
de enanos dictadores de ocasión, el Hombre los encuentra en la espera
interminable del augurio por cumplir o después del infortunio presentido,
amarrados al recuerdo de un tiempo en el que el deber era un placer, y el afán
era la alegría cotidiana del pan ganado...
En los mojados bancos de la plaza,
mientras los árboles lloran y la lluvia canta, con apenas algunos sentimientos
y escasos comentarios, los relatos agobiados de nostalgia. Anda junto a sus
ocasionales compañeros de ruta sin rumbo, historias de caminos, de contiendas,
de denuedos solidarios, de gargantas roncas por el grito y trasnochados fogones
de fábula y guitarra..." De "El Caminante", Juan Carlos Reynoso, De Noches con lluvias y otras pasiones,
"Nuevo Tiempo", 21/4/1998
Comprender
...Tendremos que dedicarnos más a
comprender y menos a juzgar, me decía Graciela Larsen,
esta mañana, que en un congreso sobre Inmunología, donde estuvo el Premio Nobel Cesar Milstein, en Olavarría, decía que está comprobado, porque se experimentó
con moscas, que aún en aquellas enfermedades psicosomáticas, como puede ser el
asma, hay un componente genético, hay algún gene que algo tuvo que ver, y se
produce un elemento disparador como por ejemplo el asma que dice que es una
enfermedad nerviosa, un exceso de nervios y quedás
asmático, pero tenías un componente generado y en el caso de la homosexualidad,
me dice, que algunos nacemos, crecemos y nos morimos con el componente genético
pero nunca nos encontramos con el disparador que nos convierte en lo que nunca
pensábamos que podríamos ser y a mucha gente le pasa... Juan Carlos Reynoso,
FM Mil
El poder
.... Como bien dice Héctor Ruiz Núñez en
su libro, en
Apenas una forma de
vivir
...Los medios se convirtieron en multimedios. Las multinacionales se apoderaron de los
mecanismos para mejorar la información nacional, y los intereses ajenos fueron
más importantes que los propios. Los periodistas quedaron rehenes de las
empresas. El poder, de la mano con los intereses empresarios, emparentados con
la política, avanzó sobre la prensa. El interés del común pasó a segundo plano.
Los díscolos fueron arrinconados por el sistema. Hoy, por alguno que se atreve,
miles no tienen más remedio que bailar al son que les
tocan, con el noble objetivo mantener a sus familias. Mariano Grondona dedica
dos horas de su programa para hablar del caso De
El Che Guevara decía que llegaría el día
que el hombre actuaría sólo por el bien común y por actitud solidaria,
olvidando intereses personales. Murió sin ver hecho
realidad su sueño de hombre ideal.
Aunque quizás, al fin y al cabo, los
periodistas sobreviven con esfuerzo, llenando una hoja, sosteniendo una radio
comunitaria, haciendo un diario-empresa, casi artesanal, tengan bastante que
ver con aquel comportamiento que reivindicaba el legendario e idealista
guerrillero convertido en símbolo más allá de la muerte.
También están acorralados. Los poderosos
los aíslan. Los gobernantes les niegan la publicidad que regalan a los adictos,
las empresas miran con desconfianza. Siempre en desventaja, sin recursos,
muchas veces ignorados, sobreviviendo, parecen estar en una titánica lucha de
David contra Goliat interrogándose siempre acerca de si
esa batalla es heroica o estúpida.
El poder también intenta avanzar sobre
ellos. Aprovecha sus necesidades, su falta de convicción, o su incapacidad
moral para el sacrificio, ofreciéndoles caminos empedrados de comodidades. Y en
ese avance, también, en demasiadas oportunidades, los capta para sus propios
fines.
La abundancia de medios en manos
ineptas, sin una comprensión profunda de la tremenda responsabilidad del
comunicador, sin posibilidad de análisis, merodeadores permanentes de las
ciudadelas del poder, fanáticos de las distinciones que conceden los poderosos
permanentes o circunstanciales, ha puesto una cuña de efectividad manifiesta en
la lucha por la verdad entera.
La sociedad bombardeada por temas que
dicen ser información y que no los son, contados a medias según los intereses del que los cuenta, Y, como ya se ha dicho, por repetición,
termina creyendo esas verdades a medias, haciendo de los que actúan respondiendo
a la propia convicción, apenas renegados dispuestos a oponerse, a quienes se
aíslan por reacción natural.
Así están las cosas en este 7 de junio
de 1998, Día del Periodista. En cualquier momento, aquel trofeo de credibilidad
será cosa del pasado.
Pero a esa altura, aquellos que elegimos
el camino, no tenemos voluntad para cambiarlo. Hemos sufrido frío, hambre,
desprecio, temor, angustia. Nuestra profesión no ha sido rentable, y nuestros
bolsillos siguen tan flacos como siempre. Nos hemos auto impuesto el compromiso
de no transar con la mentira ni con los que creen manejar todo, y así
llevaremos nuestra pobreza con el mismo orgullo que se lleva a una novia.
Hemos reincidido cada vez. Al fin y al
cabo, sería absurdo que todo lo pasado y sufrido hubiese sido en vano. Pero si
lo fue para hacer que un oyente o un lector repiensen cada situación, si fue
posible que alguien se oriente a través de la información honesta y no
parcializada, habrá valido la pena.
No importa demasiado dejar jirones de la
vida cada día. José Luis Cabezas, Rodolfo Walsh, Ricardo Bonino y tantos
otros, cientos, o miles, dejaron su vida. Nosotros somos escandalosamente
pequeños frente a ellos. Pero creemos, honestamente, que para ellos el mejor
homenaje es no mentir a sabiendas.
Y que para nosotros, la mejor almohada
es la tranquilidad de conciencia.
Al fin y al cabo, cada uno elige su
forma de vivir. Juan Carlos Reynoso, "Nuevo Tiempo", 1998
"Juanca"
¿Quién puede hacer un "dibujo"
de la personalidad de alguien y ser justo e imparcial?
Ni siquiera uno mismo puede hacerlo consigo; entonces aquel dirá... "Uh, si, fulano es un ejemplo de cómo debiéramos ser
todos"... Y entonces éste dirá..."Huuu, no,
fulano es un pésimo ejemplo para nuestros jóvenes".
Seguramente todos, el propio interesado, los que levantan loas y los que denostan, mienten y dicen la verdad.
¿Cómo puedo, entiendo así las cosas,
"pintar" a Juanca y ser racional, justo,
sucinto y veraz? Además, yo conocí y recuerdo no uno,
sino a varios, ¡A un montón de Juancas! Desde aquel
policía que mientras me tomaba declaración para determinar mi filiación
política y supuesta actividad subversiva, me proponía dar forma a un festival
folklórico y me preguntaba si le podía enseñar a tocar el bombo; a aquel que en
pleno proceso genocida llegó de madrugada a mi casa para alertarme que
"desapareciera" por unos cuantos días porque sino me
"desaparecerían" los milicos.
Yo conocí al Juan Carlos padre de
familia ejemplar y al Juan Carlos "vago, mujeriego y trasnochador",
al irascible y al pacifista, al violento sin causa y al capaz de enternecerse
hasta las lágrimas con la mirada de un perro abandonado; al sincero y al
mentiroso, al creyente y al ateo; al periodista de investigación y al puramente
intuitivo; en fin conocí al "Juanca" hombre
común, que por ser así es el menos común de los hombres, fue, es, mi amigo, y
como dice Tejada... "Un amigo es la vida dos veces"... o como dice
Atahualpa: "Un amigo es uno mismo en otra piel".
Tal vez por eso nos hemos
"peleado" tantas veces, tal vez por eso no le perdono que se haya
marchado tan temprano, todavía nos quedaban muchas "maldades" para
compartir. Carlos R. Gastaldi, en Revista Renovación, 1999
Una historia...
Falleció en el Hospital Unzué, Juan Carlos Reynoso. El
talentoso y querido luchador terminó julio y estuvo en
estos días de agosto peleando con una cruel enfermedad. Terminó como vivió,
luchando duramente hasta el último minuto.
Hace poco, el 19 de junio, "Juanca" escribió en Nuevo Tiempo, algo así que como
"la muerte es una historia que andan contando los descreídos, y los faltos
de fe", porque "una historia me recordará vivo".
La ausencia de su voz en las mañanas y
de su pluma preguntona, molesta y escarbadora, seguramente ha tranquilizado en
este tiempo a quienes tienen algo que esconder. En más de 20 años de periodismo
no complaciente y comprometido se ganó el respeto de una comunidad que, más
allá de las diferencias, sabía que decía su verdad y lo ha acompañado en sus
últimas horas y ha rezado por él. Seguramente, una historia lo recordará
vivo. Revista Encuentro, 21 de
agosto de 1999
* El periodista Juan Carlos Reynoso fue un autodidacta que
trabajó en 25 de Mayo en
Los
Comunicadores Sociales de esta ciudad colocaron una placa en el monolito que
está ubicado a la entrada al Club de Fomento de Pesca de laguna Mulitas, lugar
desde donde fueron arrojados sus restos al agua, cuando una larga columna de
gente, encabezada por su compañera Patricia Toledo y compuesta por sus padres,
hermanos, hijos, amigos y público, le dio el último adiós.