Un espacio abierto para
el debate
El encuentro, que se
desarrolla en San Juan desde ayer hasta el jueves, propiciará debates
interdisciplinarios bajo el lema “El proyecto humano y su futuro;
alternativas”. Cerrará Cristina Fernández de Kirchner.
Los intereses de la filosofía
Fuente: Silvina Friera
– Página 12
Momento para pensar,
dialogar y discutir. La convocatoria está dirigida a la comunidad filosófica,
científica y humanística.
Bajo el lema “El
proyecto humano y su futuro; alternativas”, el II Congreso Internacional
Extraordinario de Filosofía, que empieza hoy y que se extenderá hasta el
próximo jueves en la ciudad de San Juan, propiciará debates interdisciplinarios
en los que participarán la filósofa húngara Agnes Héller, el italiano Evandro Agazzi, el alemán Otfried Höffe, el mexicano León Olivé, la brasileña Marilena Chauí, el español Félix
Duque y Géneviève Fraisse,
una de las principales representantes del feminismo en Francia.
Entre los
representantes argentinos estarán León Rozitchner, José
Pablo Feinmann, Ricardo Forster,
Eduardo Grüner, Gregorio Klimovsky,
Félix Schuster, Horacio González, Rubén Dri, Hugo Biagini, Ricardo Gómez
y Arturo Roig, entre otros. Organizado por
Aunque los
organizadores calcularon que tendrían unos 1000 inscriptos con un optimismo
moderado, 3300 personas seguirán las conferencias extraordinarias, mesas
redondas, talleres y foros abiertos que propone el II Congreso.
“El debate sobre la
orientación de la acción ante la necesidad, posibilidad, probabilidad y deseabilidad del futuro, se abre en un momento propicio,
puesto que si bien constituye una cuestión perenne de la reflexión humana, está
signada por el cambio y las condiciones de cada momento –plantean los
organizadores de
Esta gran reunión de
pensadores que intercambiarán sus puntos de vista en un marco de libertad,
diálogo entre saberes y compromiso con la
construcción de la realidad en el espacio público, tiene como antecedente
inmediato el I Congreso Internacional Extraordinario de Filosofía, celebrado en
Córdoba en 1987, y el I Congreso Nacional de Filosofía que se concretó en
Mendoza, en 1949, con el auspicio del presidente Juan Domingo Perón, que
expuso, en un contexto en que el marxismo y el existencialismo se abrían paso,
la doctrina justicialista plasmada en su célebre discurso de cierre, La comunidad
organizada.
“Es difícil pensar que
la filosofía haya avanzado o retrocedido en
Casullo dice que no
cree que los dos congresos anteriores realizados en el país –el de Mendoza y el
de Córdoba– hayan dejado marcas o huellas en el
propio campo de la filosofía, “más allá de que desde una mirada de la historia
de las ideas o de los acontecimientos políticos culturales se los puede situar
como eventos dignos de atención y comentarios”.
¿Cuáles serán las
problemáticas pendientes que generarán más debates y tensiones entre los
pensadores?
“Si el filosofar es una
forma de intervención pública, como creo, todas las construcciones
problemáticas que hagas desde un pensamiento crítico están pendientes de
itinerario reflexivo filosófico”, sostiene Casullo.
“La política en las sociedades de masas, el debate sobre lo religioso, el
litigio entre lo individual y lo comunitario, la identidad de un pensar
latinoamericano en la propia constitución de la filosofía en occidente, la idea
de cambio histórico, las nuevas formas de las derechas en las sociedades
globalizadas, la relación entre poder y crítica, el espacio de lo femenino como
vector que convulsiona la propia historia del pensar, el nuevo sujeto audiencia
o sujeto platea, las formas del arte en este tiempo de estetización
abusiva y efímera del mundo, como alentar una democracia realmente democratizante, el reingreso del tema de la justicia social
en las cuestiones políticas”, enumera el autor de Itinerarios de la modernidad
y Pensar entre épocas. “¿Qué puede escapar de una argumentación filosófica en
un mundo catastrofizado como el presente, si no es la
propia desidia filosófica o narcicismo filosófico?”,
se pregunta Casullo.
Para las diez
conferencias extraordinarias se ha invitado a representantes de las diversas
orientaciones y áreas, como Otfried Höffe, uno de los más importantes filósofos alemanes,
mundialmente conocido por sus trabajos sobre la filosofía moral de Aristóteles
y sobre el pensamiento de Kant, que disertará sobre
“¿En qué medida la investigación cerebral pone en cuestión la libertad de la
voluntad?”. Entre las principales conferencias se destacan: “¿Cuál puede ser
hoy el sentido de un ‘proyecto humano’?”, a cargo de Evandro
Agazzi; “Cómo el hombre aparece y desaparece”, de
Alexander García Düttman; “Nuevas categorías para el
futuro: futurismo, clandestinidad, mesianismo”, de François
Laruelle; “Homo homini res mutanda. El futuro del cuerpo humano”, de Félix Duque, y
“El pluralismo: una alternativa para el proyecto humano con futuro”, de León
Olivé. Entre las quince mesas redondas con maestros argentinos y
latinoamericanos sobresalen “Filosofía y ensayo”, con Jorge Aleman,
Horacio González, Nicolás Casullo, Ricardo Forster, José Pablo Feinmann y
Eduardo Grüner; “La memoria y el proyecto humano:
responsabilidad ética de la filosofía”, con Félix Duque, Juan C. Scannone, Mario Casalla y Graciela
Reebock; “Pensar la educación del siglo XXI: ¿De la
desigualdad a la utopía?”, con Adriana Puiggros, Luis Garcés, Juan Casassus
(Chile) y Carlos Alberto Torres; y “Proyecto humano y pensamiento crítico:
distintos enfoques desde la filosofía”, con Félix Schuster,
José Antonio Castorina, Gladys Palau
y César Lorenzano. Durante el Congreso también se
reconocerá a Arturo Roig y Marilena
Chauí con doctorados Honoris
Causa.
“La globalización
impacta con nuevas formas de violencias, de olvidos, de borramientos
de fraternidades, de inhumanidades, de iniquidades, conjuntamente con el enorme
desafío de ideas muertas que deben renovarse, reemplazarse, reiventarse.
El mundo está cargado como nunca de una nihilización
categórica que aparece como normalidad absoluta desde las usinas de los
poderes. La globalización es una edad que se inicia en el XVIII y hoy pareciera
entrar en un período de consumación salvaje, guerrera, pero también hay
inmensos reservorios de conciencias críticas.”
En San Juan, ese
inmenso reservorio crítico reflexionará sobre lo que somos, hacia dónde vamos y
qué tenemos que construir.