Pedro, Pancho y Erica

 

El Concejo se ocupa de la falta de indumentaria adecuada de los obreros que de noche andan en la insalubre recolección manual de la basura y ponen el alerta sobre la gravedad de la  posible causa de enfermedad en una empresa de servicios. En ambos, “ empresa” y “trabajadores”. No siempre es así.

1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo. El contexto: Un  remisero a las 5 de la mañana...

Recuerdo al iniciar estas líneas mi primer trabajo en las oficinas de la empresa Mayosol. 1971. Don Pedro Paramio, ya enfermo, de impecable guardapolvo blanco, recibiendo a los nuevos empleados en su despacho y explicando en treinta minutos el camino desde un animal pastando en el campo hasta transformarlo en un producto que se ofrece en una fiambrería o en una mesa de algún lugar de Europa.

Don Néstor Minervini, jubilado, a quien hace poco vimos con sus años a cuesta y su sonrisa de siempre. Era el chofer que hacía agradable cualquier viaje de un empleado de la oficina a cualquier lado, con sólo saber que tenía preparado un buen paquete de caramelos, siempre dispuesto para los viajeros de la empresa y por sobre toda una forma de ser inolvidable.

Ramón Fatch, sindicalista recientemente fallecido, aguerrido, peronista. Haciendo los reclamos gremiales.

Las obreras que entraban a las 4 y a  media mañana comían algo en el tiempo de descanso.

Los obreros que llegaban a ventanilla para pedir “un adelanto” de la quincena.

Oscar Sandri que “vivía” en la cámara donde estaban los cortes congelados  mirando con conocimiento de causa al representante del banco que pretendía entrar sin sobretodo y se encontraba poco menos que  con  la Antártida. “Pancho” Mosconi, jefe de personal y Erica Barragán controlando el horario de cientos de tarjetas que trabajan mañana, tarde o noche. El accidente de la caldera que le costó la vida a Resca y a Galeano.

Aquel viaje al puerto con Pascual en el Torino blanco porque los camiones habían partido con el primer embarque para Alemania y las exigencias eran mayores.

Pensar que el río de la Plata estaba bajo, el barco se demoró y Carlos Néstor Giusso tuvo que pedir tres días más de descubierto, con toda la tensión que ello originaba.

Historias para ser contadas.

La Argentina cambió.

Todos cambiamos.

En un año, toda la riqueza que genera América latina, es la mitad, de las transacciones financieras. Diarias. El mundo tuvo un cambio asombroso desde los noventa y el trabajo, generalmente, faltó.

La máquina hace que se haga con menos esfuerzo y paralelamente se desvalorizó no sólo económica, que es muy importante, sino culturalmente. Aquello del gringo laburador, que triunfa por contracción al trabajo.

Lo cotidiano pasa por saber que hay mil familias superviviendo con planes, que la paga es con una pizza, en algunos casos, que con la importación vino más desocupación y que la devaluación trajo menos kilos de puchero. Que el avance de la mujer significó también más desocupación. El hombre  se resigna a estar veinte días en el campo porque no hay medios para volver adonde está la familia.

Lo cotidiano pasa por saber que es esencial la capacitación, aunque el estudiante universitario lleve paquetes de un domicilio a otro o se transforma en desocupado. Pasa por recordar, que además de las denuncias de corrupción en Senado Nacional al tratarse la ley de reforma laboral hay infinidad de leyes y decretos.

Sin embargo, la mujer vuelve a su casa con la noticia que desde mañana se queda sin trabajo y no podrá limpiar más la casa de la patrona. Así de simple.

Para el economista Ernesto Kritz  "los problemas para conseguir personal técnico y analistas en las ramas industriales se deben a que ahora están creciendo los sectores industriales que en los 90 expulsaron mano de obra y que se desmanteló el sistema de formación profesional...”.

La irrespondabilidad del que llevaba zapatillas de Gatic a su casa. Empresarios irresponsables o  endeudados. Cantidad de conflictos laborales en Bragado. Desprotección en aumento porque son  muchos  más los que necesitan trabajar.

La docente que sabe que el chofer del camión gana 1500 $ porque  vuelve de Del Valle en un Scania  por la ruta 205,  haciendo decenas y decenas de kilómetros para ir  al y volver del trabajo. El Intendente que respira cuando un integrante de la cooperativa de la esquina de 18 y 29 le dice que ha llevado a su hogar setecientos pesos, siendo que hace poco era un paria. 

La señora embarazada que tiene un plan Jefes y Jefas de Hogar trabaja con la esperanza de conseguir empleo fijo cuando nazca su segundo hijo. La capacitación que necesita para comprender lo que hace en segundos el laboratorio de 9 y 29. El adelanto tecnológico que permite sembrar, fertilizar y cosechar con mucha más rapidez y eficiencia, lo que paradójicamente significa menor cantidad de trabajadores.

Don Pedro, Don Pancho y Erica que vuelven en la memoria para controlar aquellas tarjetas amarillas. Los  muchachos de hoy,  que trasnochan en la remisería, soñando con un mañana mejor....

Mayo 2004