2003 – Raies: Gabriel y Juan Pablo, dieron espectáculo en chile

Ayer estuvieron presentes en la última jornada del "Trofeo de las Naciones" en Santiago de Chile

 

(Santiago de Chile, 18 de diciembre).-  Con un marco de público aún más importante que el que presenció la jornada del viernes, finalizó en la noche de este sábado la segunda y última jornada del "Trofeo de las Naciones", súperprime nocturno que se llevó a cabo en el Parque O'Higgins de Santiago de Chile y que convocó a los mejores pilotos de rally de Sudamérica y en donde tuvieron una destacada actuación Gabriel y Juan Pablo Raies. "Satanás" volvió a sentarse en un auto de carrera a más de dos años y medio de su retiro del automovilismo deportivo producido en el "Rally de la República Argentina 2003".

 

Justamente Grabriel volvió a tener una destacadísima actuación en la jornada de cierre conduciendo el Mitsubishi Lancer Evo. 8 1/2 del equipo de Federico Villagra. En la tanta clasificatoria que ubicó a los ocho mejores en los octavos de final, Gabriel ocupó la sexta posición detrás de su hermano Juan Pablo que fue quinto. Ambos ingresaron en la dos mangas de cuartos y el mayor de los Raies fue cuarto detrás de Luís Rosselot, Federico Villagra y Ramón Ferreyros, quienes fueron los cuatros finalistas. Por su parte Juan Pablo quedó eliminado en la otra serie. Finalmente Gabriel Raies, que en la oportunidad fue navegado Raúl Barceló, su compañero de trabajo en la conducción del programa RALLY 2005 que se emite por la cadena internacional de deportes ESPN, terminó participación con un muy digno cuarto puesto. La final fue ganada por el ex campeón argentino, Federico Villagra, quien doblegó en la manga definitoria de la jornada sabatina a Luís Rosselot y en la final absoluta al ganador del viernes, Gerardo Rosselot, haciendo acreedor al "Trofeo de las Naciones" que se llevó para Córdoba.

 

"Me sentí feliz de volver a conducir un auto de carrera y en un evento como el que vivimos este fin de semana en Santiago. La verdad es que tuve que esforzarme al máximo para pelear con los mejores pilotos de la actualidad y quiero felicitar al "Coyote" Villagra que fue el merecido y digno vencedor de esta prueba. Estuve realmente muy enchufado durante las dos jornadas y volví a experimentar aquellas sensaciones que solamente se sienten en competencia, aunque lógicamente esta prueba tuvo características de "show", aunque todos nos lo tomamos más que en serio. Quiero agradecer a la gente de Chile y en especial a Felipe Horta que nos invitó a Juan Pablo y a mí para que fuéramos parte de esta presentación", apuntó "Satanás" a poco de descender del auto.

 

Con esta actividad quedó definitivamente cerrada la temporada 2005 para el RAIES COMPETICION. En los próximos días el equipo, que tendrá algunas modificaciones para la temporada próxima, afrontará una serie de ensayos con Alejandro Raies, hijo menor de Gabriel, que en la temporada próxima se sumará al campeonato argentino con un Subaru STI en el Grupo de Producción N4.

2001 Se fue el señor Rally. Murió Jorge Recalde

Clarín
Tenía 49 años. Fue el eje sobre el cual los aficionados y el automovilismo cordobés edificaron su orgullo como gran potencia nacional del rally, la categoría que lo apasionaba.


MIGUEL ANGEL SEBASTIA
Murió Jorge Recalde.

La noticia sorprendió primero, impactó después y entristeció a partir de que poco a poco, y como no podía ser de otra manera, fue asumida como tan lamentable como irreversible por un ambiente automovilístico que lo tenía en el cuadro de honor de los grandes pilotos que pasaron por las pistas, rutas y caminos tanto de Argentina como del resto del mundo.

Murió Jorge Recalde.

En su ley, dirán muchos, cayendo en un lugar común pero sintetizando la realidad de una situación, que lo vio entregar su vida en plena pasión del automovilismo. Esa pasión que no lo había abandonado, pese a que estaba en el medio centenar de años y sus horas más gloriosas como piloto ya formaban parte de un pasado. Pero que como todas las verdaderas pasiones y amores no tenía límites ni cronológicos ni de metas deportivas. Algo que sucedía con Recalde y el rally.

Se fue el señor Rally. Porque esta era la categoría que identificaba a Jorge Recalde. Porque más allá que por mediados de la década del setenta tuvo un triunfal debut y un exitoso paso por el Turismo Carretera, que luego incursionó en las primeras y espectaculares carreras del Club Argentino de Pilotos cuando la categoría juntaba las principales figuras del momento y también que pasó por el Turismo, el rally fue la esencia de su campaña deportiva. Y obviamente el lugar de sus mayores éxitos y con el cual lo identificó la mayoría de la gente.

Fue un piloto fino Jorge Recalde. De esos que sabían cómo y cuándo acelerar, pero también cómo y cuándo cuidar el auto. Por eso siempre se constituyó en el objetivo preferido de los principales equipos oficiales. Primero en Argentina, luego en el mundo.

Fue Recalde alguien para quien la montaña no tenía secretos, pero que también, a diferencia de muchos otros rallistas de primer nivel que intentaron después suerte en la pista, tampoco desentonó cuando le tocó enfrentar los semipermanentes del Turismo Carretera o los autódromos. Un piloto completo sobre cualquier auto con techo.

Fue un piloto reconocido Jorge Recalde. Tanto que a partir de la aparición de su figura en los comienzos de la década del setenta, su posterior ascenso a fines de la misma y su consolidación en los ochenta, se constituyó en el eje sobre el cual los aficionados y el automovilismo cordobés edificaron su orgullo como gran potencia nacional del rally en una situación que se extiende a nuestros días.

También esa aparición del rally marcó el camino para que muchos otros coterráneos siguieran su huella. Algunos siguieron tan de cerca sus pasos como ocurrió con Ernesto Soto y Gabriel Raies, que se constituyeron en sus grandes rivales, con los que protagonizó recordados duelos en los caminos y también alguna que otra polémica.

Fue un piloto exitoso Jorge Recalde. Por eso desde su fulgurante aparición con ese sensacional triunfo en el Desafío de los Valientes, cuando siendo un desconocido le ganó a varios consagrados, hasta sus últimos días, sus presentaciones tuvieron siempre la estirpe ganadora. Muchas veces pudo concretarla. Otras no, pero nunca dejó de tener protagonismo.

Fue alguien especial Jorge Recalde. Hombre de pocas palabras, pero precisas, esta particularidad impidió que esa admiración que sintió la gente se transformara en idolatría.

"Soy así, y no puedo cambiar..." solía repetir Jorge, sin que esa particular parquedad le quitara predisposición hacia todo aquel que se le acercara

Su gran verborragia estaba detrás del volante y sobre cualquiera de los tantos autos que manejó en su campaña. Desde el Renault 12 de sus primeras figuraciones hasta los poderosos monstruos mecánicos del rally mundial.

Jorge se llevó al más allá el privilegio de ser el único piloto americano en ganar una carrera del campeonato Mundial de Rally. Fue en su Córdoba natal y ante miles y miles de compatriotas en agosto del 88, cuando junto a su por entonces navegante Jorge Del Buono formaba parte del poderoso equipo oficial Lancia.

Su campaña podría haber tenido algun éxito más, como aquel de Kenia al año siguiente que resignó para cumplir las órdenes de equipo que le indicaron dejarle la victoria a Juha Kankkunen. Una disciplina de equipo que Recalde ya había mostrado en el Turismo Carretera argentino, a mediados de la década del setenta. Aquel día, en Olavarría, parecía destinado a una segura victoria hasta que imprevistamente su Ford se paró. "No me pasó nada, simplemente tenía que ganar Traverso (su compañero de equipo) porque está peleando el campeonato" resondió ante la urgente curiosidad periodística.

Murió Jorge Recalde.

Un sábado a la tarde, aunque bajo distintas circustancias, como ocurrió hace cinco meses con otro grande del automovilismo nacional como lo fue Rubén luis Di Palma. El mismo Loco Luis, con el que pese a no compartir muchas horas en las pistas o rutas, Jorge cultivó una importante amistad.

"Tenía una muy buena relación con mi viejo, y muchas veces cuando iba a Córdoba paraba en su casa de Mina Clavero y cuando Recalde andaba cerca de Arrecifes venía a nuestra casa" contaba ayer Marcos, sin poder ocultar su tristeza ante la mala nueva. "Era un tipo que pese a su imagen seria y callada, tenía mucha calidez. Además fue un pilotazo..." recordaba emocionado Marquitos, quien prometió hoy una victoria en el TC a modo de particular homenaje.

Murió Jorge Recalde.

Un piloto fino y exitoso. Un hombre reconocido. Un orgullo de los cordobeses. El señor Rally. Las rutas y caminos ya lo empezaron a extrañar.