"Juanca"
¿Quién puede hacer un "dibujo" de la personalidad de
alguien y ser justo e imparcial?
Ni siquiera uno mismo puede hacerlo consigo; entonces aquel dirá... "Uh, si, fulano es un ejemplo de cómo debiéramos ser
todos"... Y entonces éste dirá..."Huuu, no,
fulano es un pésimo ejemplo para nuestros jóvenes".
Seguramente todos, el propio interesado, los que levantan loas y los que denostan, mienten y dicen la verdad.
¿Cómo puedo, entiendo así las cosas, "pintar" a Juanca y ser racional, justo, sucinto y veraz? Además, yo
conocí y recuerdo no uno, sino a varios, ¡A un montón
de Juancas! Desde aquel policía que mientras me
tomaba declaración para determinar mi filiación política y supuesta actividad
subversiva, me proponía dar forma a un festival folklórico y me preguntaba si
le podía enseñar a tocar el bombo; a aquel que en pleno proceso genocida llegó
de madrugada a mi casa para alertarme que "desapareciera" por unos
cuantos días porque sino me "desaparecerían" los milicos.
Yo conocí al Juan Carlos padre de familia ejemplar y al Juan Carlos
"vago, mujeriego y trasnochador", al irascible y al pacifista, al
violento sin causa y al capaz de enternecerse hasta las lágrimas con la mirada
de un perro abandonado; al sincero y al mentiroso, al creyente y al ateo; al
periodista de investigación y al puramente intuitivo; en fin conocí al "Juanca" hombre común, que por ser así es el menos
común de los hombres, fue, es, mi amigo, y como dice Tejada... "Un amigo
es la vida dos veces"... o como dice Atahualpa: "Un amigo es uno
mismo en otra piel".
Tal vez por eso nos hemos "peleado" tantas veces, tal vez
por eso no le perdono que se haya marchado tan temprano, todavía nos quedaban
muchas "maldades" para compartir.
Carlos R. Gastaldi, en Revista
Renovación, 1999
Una historia...
Falleció en el Hospital Unzué, Juan
Carlos Reynoso. El talentoso y querido luchador terminó julio y estuvo en estos días de agosto peleando con
una cruel enfermedad. Terminó como vivió, luchando duramente hasta el último
minuto.
Hace poco, el 19 de junio, "Juanca"
escribió en Nuevo Tiempo, algo así que como "la muerte es una historia que
andan contando los descreídos, y los faltos de fe", porque "una
historia me recordará vivo".
La ausencia de su voz en las mañanas y de su pluma preguntona,
molesta y escarbadora, seguramente ha tranquilizado en este tiempo a quienes
tienen algo que esconder. En más de 20 años de periodismo no complaciente y
comprometido se ganó el respeto de una comunidad que, más allá de las
diferencias, sabía que decía su verdad y lo ha acompañado en sus últimas horas
y ha rezado por él. Seguramente, una historia lo recordará vivo. Revista Encuentro, 21 de agosto de 1999
* El periodista Juan Carlos Reynoso
fue un autodidacta que trabajó en 25 de Mayo en
Los Comunicadores Sociales
de esta ciudad colocaron una placa en el monolito que está ubicado a la entrada
al Club de Fomento de Pesca de laguna Mulitas, lugar desde donde fueron
arrojados sus restos al agua, cuando una larga columna de gente, encabezada por
su compañera Patricia Toledo y compuesta por sus padres, hermanos, hijos,
amigos y público, le dio el último adiós.